ALBERTO CORTEZ
Traigo para ti desde muy lejos
un traje de amapolas con lunares,
auténticos lunares de la luna,
con un cuello de garza sibelina
y un sombrero con plumas de ave fénix
plumas infantas del ave renacidas...
Traigo lápices de todos los colores
que robé en un descuido al arco iris
cuando andaba de uniones con las nubes.
y hasta diez pergaminos de abedules
donde pintar los cielos del estío
Había mar en la tierra donde anduve
y del mar te he traído algunas cosas
un pañuelo de nacar nacarado
y unas alas de peces voladores.
Negocié con Neptuno más no quiso
deshacerse por nada del tridente
sin embargo te envía un abanico
de coral vespertino y transparente
que hicieron hipocampos artesanos.
Mil erizos te envían alfileres
para tejer con sargazos un abrigo
que te abrigue de las brisas marinas
de la aurora boreal y de las prisas.
Te traigo este poema en que me traigo
a tus brazos desnudo todo entero,
es decir, sin secuelas del camino,
es decir, sin urgencias y en mis manos
te traigo el corazón que una gaviota
me entregó para ti por si quisieras
ir con ella a volar por el espacio
o al interior de alguna caracola
para escuchar al mar desde más cerca
traducir el idioma de las olas.
viernes, 14 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
sábado, 8 de mayo de 2010
COMO LA CIGARRA
María Elena Walsh
Tantas veces me mataron,
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aqui
resucitando.
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal
porque me mató tan mal,
y seguí cantando.
Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.
Tantas veces me borraron,
tantas desaparecí,
a mi propio entierro fui
sola y llorando.
Hice un nudo en el pañuelo
pero me olvidé después
que no era la única vez,
y volví cantando.
Tantas veces te mataron,
tantas resucitarás,
tantas noches pasarás
desesperando.
A la hora del naufragio
y la de la oscuridad
alguien te rescatará
para ir cantando.
"Como la cigarra", 1972
viernes, 7 de mayo de 2010
MARIPOSA
FLORIDOR PEREZ (Chileno)
Maripósate en mí
aveflor
marirrosa
aveniña
avemaría.
brisa
que pasa
de prisa
y no pesa
ni pisa
ni roza
el pétalo
donde se posa
Maripósate en mí
aveflor
marirrosa
aveniña
avemaría.
brisa
que pasa
de prisa
y no pesa
ni pisa
ni roza
el pétalo
donde se posa
Se busca un amigo”
Vinicius de Moraes
Se busca un amigo.
No necesita ser hombre o mujer,
basta que sea humano.
Basta que tenga sentimientos, que tenga corazón.
necesita hablar, y saber callar, y sobre todo oír.
Tiene que disfrutar de la poesía, de la madrugada,
de los pájaros, del sol, de la luna, del canto de los vientos
y la canción de la brisa.
Debe tener un gran amor por alguien,
de lo contrario sentir la ausencia de ese amor.
Sed de amar al prójimo, y respetar el dolor
que todas las personas llevan consigo.
Debe guardar secreto sin sacrificarse,
pudo haber sido engañado (todos los amigos son engañados).
No es necesario que sea puro,
ni del todo impuro, pero
no debe ser vulgar.
Debe tener un ideal y miedo de perderlo.
En caso de que no sea así, debe sentir el gran vacío que éste deja.
Mi amigo debe tener resonancias humanas.
Lo principal para él debe ser AMIGO.
Debe sentir pena de la persona triste y comprender el
inmenso vacío de los solitarios.
Debe ser Don Quijote sin despreciar a Sancho.
Se busca un amigo para gustar de los mismos gustos.
Y que se conmueva cuando sea llamado AMIGO.
Que sepa conversar de cosas simples, del rocío,
las grandes lluvias y los recuerdos de la infancia.
Se busca un amigo para no enloquecer;
para escuchar la noche y comentar lo que se vio de bello
o triste durante el día,
los anhelos y las realizaciones, los sueños y la realidad.
Se necesita un amigo para no llorar,
para no asomarse al pasado en busca de memorias heridas.
Un amigo que nos abrace sonriendo o llorando
pero que nos diga AMIGO.
Es necesario vivir consciente de que todavía se vive.
Se necesita un amigo urgente,
puedes ser tú.... puedo ser yo para ti.
Se busca un amigo.
No necesita ser hombre o mujer,
basta que sea humano.
Basta que tenga sentimientos, que tenga corazón.
necesita hablar, y saber callar, y sobre todo oír.
Tiene que disfrutar de la poesía, de la madrugada,
de los pájaros, del sol, de la luna, del canto de los vientos
y la canción de la brisa.
Debe tener un gran amor por alguien,
de lo contrario sentir la ausencia de ese amor.
Sed de amar al prójimo, y respetar el dolor
que todas las personas llevan consigo.
Debe guardar secreto sin sacrificarse,
pudo haber sido engañado (todos los amigos son engañados).
No es necesario que sea puro,
ni del todo impuro, pero
no debe ser vulgar.
Debe tener un ideal y miedo de perderlo.
En caso de que no sea así, debe sentir el gran vacío que éste deja.
Mi amigo debe tener resonancias humanas.
Lo principal para él debe ser AMIGO.
Debe sentir pena de la persona triste y comprender el
inmenso vacío de los solitarios.
Debe ser Don Quijote sin despreciar a Sancho.
Se busca un amigo para gustar de los mismos gustos.
Y que se conmueva cuando sea llamado AMIGO.
Que sepa conversar de cosas simples, del rocío,
las grandes lluvias y los recuerdos de la infancia.
Se busca un amigo para no enloquecer;
para escuchar la noche y comentar lo que se vio de bello
o triste durante el día,
los anhelos y las realizaciones, los sueños y la realidad.
Se necesita un amigo para no llorar,
para no asomarse al pasado en busca de memorias heridas.
Un amigo que nos abrace sonriendo o llorando
pero que nos diga AMIGO.
Es necesario vivir consciente de que todavía se vive.
Se necesita un amigo urgente,
puedes ser tú.... puedo ser yo para ti.
lunes, 15 de marzo de 2010
PARA VIVIR UN GRAN AMOR
de Vinicius de Moraes
Para vivir un gran amor se necesita mucha
concentración y mucho tino, mucha seriedad
poca risa... para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor es menester
ser hombre de una sola mujer;
pues serlo de muchas, pucha!,
es cosa fácil... no tiene ningún mérito.
Para vivir un gran amor, primero es preciso
consagrarse caballero y entregarse a su
dama por entero, sea como fuere. Hay que
convertir el cuerpo en una morada donde
se enclaustre a la mujer amada, y luego
apostarse afuera con una espada...
para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor es urgente,
descartarse al máximo de la gente,
pues en general la gente envidia
el amor profundamente.
Hay que cortar con grupos y boites,
pasar de largo ante los café-societies
y de todas sus tristes marionetas...
para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor, les digo, se
necesita mucha atención con el "mejor
amigo", que por andar solo se les puede
pegar hasta frustrar el gran amor.
Se necesita muchísimo cuidado con
aquellos que no estén apasionados,
pues quien no lo está se halla
siempre dispuesto a perturbar
el gran amor.
Para vivir un gran amor, en realidad,
hay que compenetrarse de la certidumbre
de que no existe amor sin fidelidad...
para vivir un gran amor. Pues quien traiciona
su amor por vanidad desconoce la libertad,
esa inmensa, innombrable libertad que
supone un solo amor.
Para vivir un gran amor, il faut además
de ser fiel, ser buen conocedor del
yudo y del arte culinario...
para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor perfecto
no basta ser apenas buen sujeto;
es necesario también tener grandes
pectorales, pectorales de remero.
Es preciso mirar siempre a la bien-amada, y
también a su viuda... amortajada en su finado
amor..., como a la primer enamorada.
Es muy necesario haber previsto
un crédito de rosas del florista... mayor,
mucho mayor que el de la modista!!...
para complacer al gran amor.
Pues lo único que el gran amor quiere
es amor, amor, sin medida;
además un tutuzinho con panceta hace ganar puntos...
Se ganan puntos sabiendo prepapar cositas:
huevos fritos, camarones, sopitas, salsas,
strogonoffs; comiditas para después del amor.
Y qué mejor que ir a la cocina
y preparar con amor una gallina
con una rica y sabrosa
farofinha para su gran amor?
Para vivir un gran amor es muy, muy
importante vivir siempre juntos
y hasta ser, en lo posible,
un solo difunto, para no morir de dolor.
Es necesario cuidar permanentemente, no sólo
el cuerpo sino también la mente,
pues la amada acusa cualquier
mezquindad y el amor se enfría un poco.
Hay que ser cortés sin cortesía;
dulce y conciliador sin cobardía;
saber ganar dinero con poesía...
para vivir un gran amor.
Es necesario saber tomar whisky,
no arriesgarse nunca con el mal bebedor!!
y ser impermeable a las habladurías,
con las que el amor, no quiere saber nada.
Pero todo esto no sirve de nada
si en esta oscura y alocada selva
no se supiere hallar a la bien-amada...
para vivir un gran amor.
Gustavo Reynoso
Para vivir un gran amor se necesita mucha
concentración y mucho tino, mucha seriedad
poca risa... para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor es menester
ser hombre de una sola mujer;
pues serlo de muchas, pucha!,
es cosa fácil... no tiene ningún mérito.
Para vivir un gran amor, primero es preciso
consagrarse caballero y entregarse a su
dama por entero, sea como fuere. Hay que
convertir el cuerpo en una morada donde
se enclaustre a la mujer amada, y luego
apostarse afuera con una espada...
para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor es urgente,
descartarse al máximo de la gente,
pues en general la gente envidia
el amor profundamente.
Hay que cortar con grupos y boites,
pasar de largo ante los café-societies
y de todas sus tristes marionetas...
para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor, les digo, se
necesita mucha atención con el "mejor
amigo", que por andar solo se les puede
pegar hasta frustrar el gran amor.
Se necesita muchísimo cuidado con
aquellos que no estén apasionados,
pues quien no lo está se halla
siempre dispuesto a perturbar
el gran amor.
Para vivir un gran amor, en realidad,
hay que compenetrarse de la certidumbre
de que no existe amor sin fidelidad...
para vivir un gran amor. Pues quien traiciona
su amor por vanidad desconoce la libertad,
esa inmensa, innombrable libertad que
supone un solo amor.
Para vivir un gran amor, il faut además
de ser fiel, ser buen conocedor del
yudo y del arte culinario...
para vivir un gran amor.
Para vivir un gran amor perfecto
no basta ser apenas buen sujeto;
es necesario también tener grandes
pectorales, pectorales de remero.
Es preciso mirar siempre a la bien-amada, y
también a su viuda... amortajada en su finado
amor..., como a la primer enamorada.
Es muy necesario haber previsto
un crédito de rosas del florista... mayor,
mucho mayor que el de la modista!!...
para complacer al gran amor.
Pues lo único que el gran amor quiere
es amor, amor, sin medida;
además un tutuzinho con panceta hace ganar puntos...
Se ganan puntos sabiendo prepapar cositas:
huevos fritos, camarones, sopitas, salsas,
strogonoffs; comiditas para después del amor.
Y qué mejor que ir a la cocina
y preparar con amor una gallina
con una rica y sabrosa
farofinha para su gran amor?
Para vivir un gran amor es muy, muy
importante vivir siempre juntos
y hasta ser, en lo posible,
un solo difunto, para no morir de dolor.
Es necesario cuidar permanentemente, no sólo
el cuerpo sino también la mente,
pues la amada acusa cualquier
mezquindad y el amor se enfría un poco.
Hay que ser cortés sin cortesía;
dulce y conciliador sin cobardía;
saber ganar dinero con poesía...
para vivir un gran amor.
Es necesario saber tomar whisky,
no arriesgarse nunca con el mal bebedor!!
y ser impermeable a las habladurías,
con las que el amor, no quiere saber nada.
Pero todo esto no sirve de nada
si en esta oscura y alocada selva
no se supiere hallar a la bien-amada...
para vivir un gran amor.
Gustavo Reynoso
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